![]() |
|||
El 24 de marzo de 1905, murió
uno de los escritores del género de ficción más
importantes del siglo XX, Julio Verne. La obra de Julio Verne se puede
encontrar en 112 idiomas, dato que nos revela lo universal de su creación. Su inquietud lo lleva a París en donde entabla amistad con escritores importantes de la época, tales como Víctor Hugo, Eugenio Sue, entre otros, incluso se ganó la protección de los Dumas -padre e hijo-. Con estas influencias en su vida no fue raro que tomara la decisión de dedicarse a las letras, con la idea de crear literatura usando la ciencia que adquirió en sus estudios. Su padre, que por supuesto no estaba de acuerdo con el proceder de su hijo, lo desheredó, esto le resta el tiempo para profundizar en lo que tanto anhela: el estudio diligente de esas ciencias que tanto admira. En 1856 se casa con Honorine de Vyane y se establecen en París. Al poco tiempo incursiona como agente de bolsa, pero sin éxito. Afortunadamente sigue el consejo del editor P. J. Hetzel, quien de ese momento en adelante será su editor, e inicia su carrera novelista con un relato descriptivo de África que más tarde se transformaría en la novela Cinco semanas en globo (1863). Su éxito fue enorme y a la edad de 35 años Hetzel le garantiza una entrada anual de 20 mil francos, a cambio de que todo lo que escriba se publique a través de su casa editorial. La gran imaginación de Verne producirá innumerables obras de ciencia ficción, entre algunas encontramos: 20 mil Leguas de Viaje Submarino, Viaje al Centro de la Tierra, De la Tierra a la Luna, Los Hijos del Capitán Grant y muchas más. A pesar de su éxito, la vida de Julio Verne no fue fácil, pues el grado de dedicación que empleó en su trabajo terminó con su salud, al punto de sufrir constantes ataques de parálisis. También sufría de diabetes, por lo que terminó por perder la vista y el oído; y por si fuera poco su hijo Michael aventurero como él, le dio muchos problemas. Una agresión de uno de sus sobrinos, que le disparó a quemarropa, lo dejó cojo. Su matrimonio tampoco fue muy feliz. El mundo entero se llenó de pena al conocer su muerte, y hoy, cien años después de que se despidió de nuestro mundo, seguimos asombrándonos de su imaginación, que nos llevó a vivir momentos que pensó serían el futuro, un futuro que a la fecha resulta ser una realidad.
|
|||
|