LOS CUATRO ELEMENTOS
EN EL ZODIACO
.Por: Fedra de Acuario
Estimados lectores, esta vez hablaremos de los cuatro
elementos primordiales que equilibran nuestra existencia: Fuego, Aire,
Tierra y Agua.
Del Fuego y del Aire se predican valores activos y masculinos;
así como de la Tierra y del Agua valores activos y femeninos.
Cada elemento se triplica en la estructura astrológica. Tres
signos simbolizan a cada elemento, pero cada uno tiene propiedades diferentes
que le dan un carácter definido.
FUEGO
El Fuego se manifiesta en la llama y el calor, brilla y quema, es admirado
y temido, entusiasma y apasiona. Se registra en nuestra temperatura
corporal.
EL FUEGO DE ARIES es el primer impulso, el deseo
inmediato. El amor guerrero simbolizado por Marte, planeta que lo rige.
Aries gusta del comienzo, ser chispa, aunque conservar la llama no le
es propio. Es el fuego que crepita y resplandece, luego decae y se apaga
bruscamente. Es el fuego que busca.
EL FUEGO DE LEO es el heredero de la chispa, es el fuego que
encuentra. Es el Dios Solar que ilumina al mundo, calienta la materia
y logra la plenitud de la llama amorosa. Simboliza la fuerza y constancia
del amor.
EL FUEGO DE SAGITARIO arderá discretamente bajo las
cenizas. No es chispa aventurera, no fuego autoritario, es el fuego
de la transformación. Se le cree apagado, pero arde todavía,
su llama es interior, permanente, silenciosa. Es el fuego espiritual,
que brilla sin quemar.
TIERRA
La mitología griega nos presenta a la Diosa GEA, madre de 45
hijos. El hombre nació también de las entrañas
de Gea, amasando el barro por las manos de Dios. La Tierra es blanda
cuando llueve, dura cuando hace frío o sequía. La Tierra
es la madre que sostiene al hombre en su caminar, lo alimenta y lo abraza
amorosa cuando muere. La Tierra liga a las riquezas que produce y crea
la necesidad de posesión. Está simbolizada en lo sólido
de los huesos en el cuerpo humano.
LA TIERRA DE TAURO es la de la vegetación
y la agricultura, es el lugar de gozo que bebe con voracidad el agua
celeste. Es símbolo del amor sensual y duradero. Es la materia
pesada, puede aplastar.
LA TIERRA DE VIRGO es la de la estación de las cosechas.
Agotada, aspira al reposo; despojada sólo es polvo. Es tierra
solitaria, aficionada al orden hasta la manía. Como no posee
nada, ama el sacrificio, espiritualiza y tiende a la perfección.
LA TIERRA DE CAPRICORNIO es la del frío invernal, la
tierra que lleva el grano en su interior y éste trabaja subterráneamente.
Su actividad es grande y silenciosa. Prepara la llegada de la primavera.
AIRE
Es el alimento fundamental que se respira. Fecunda a la materia de modo
sutil pues da vida al espíritu. Propicia a la circulación
de ideas, los cambios. Al estimular la imaginación libera el
peso de la materia y eleva la espiritualidad, trae consigo alegría
en el movimiento ligero e inestable. El afán de libertad le es
inherente. Se manifiesta en la respiración de los seres humanos.
EL AIRE DE GÉMINIS es el que calienta
el final de la primavera, el que da lugar a la fotosíntesis en
la vegetación pues toda la naturaleza respira. Los nativos de
este signo tienen la necesidad de respirar aire puro.
EL AIRE DE LIBRA es suave y fresco de los principios de otoño,
el que trae consigo el aroma de las últimas rosas. Los libra
se realizan a través de la alegría de la felicidad compartida.
El suspiro del amor es el sustrato del aire de Libra.
EL AIRE DE ACUARIO es el aire del invierno puro, sin olor.
El agua que derrama el sabio que los simboliza, a través de su
vasija, es el agua aérea y celeste del conocimiento. Lo esencial
de la vida siempre pertenece al espíritu. El viento de la libertad
es el aire de acuario. Un deseo que difícilmente pueden reprimir
es perseguir una quimera.
AGUA
Fuente de la vida, elemento líquido, inestable, receptivo, disolvente,
circulante, que empapa y fecunda. Alienta la tierra y todo lo viviente.
Se relaciona con la gestación y las profundidades del inconsciente,
el interior donde se agitan los instintos y los apetitos. El agua está
presente en la circulación de la sangre y los fluidos del cuerpo.
EL AGUA DE CÁNCER es el agua viva. Fresca
y límpida del manantial, del arroyo y del río que transita
por campos y ciudades antes de llegar al mar. Es el agua que sigue la
pendiente y no puede dejar de correr.
EL AGUA DE ESCORPIÓN es el agua estancada y cenagosa
de los pantanos. Agua espesa y turbulenta, inmóvil en apariencia
para ocultar sus fermentaciones internas. Es el agua de la muerte y
la resurrección. Del barro de la putrefacción nacen las
rosas más bellas.
EL AGUA DE PISCIS es la de los océanos, infinita,, que
transporta, comunica, disuelve y engulle. Es el agua del bautismo cristiano,
la del éxtasis místico, la del inconsciente colectivo
de la humanidad.
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